lunes, 19 de marzo de 2012

Pensamientos y sentimientos un pasado.

Madrid. Principios de febrero de 2012.
'Éramos felices juntos. Losé, yo misma lo he dicho: ÉRAMOS, pasado.
Tú lo decidiste, sin explicaciones. Y te creciste. ¿Y yo? tuve y tengo que guardarme el dolor acumulado de un abandono (sin razón) dentro de mí.
Es absurdo. Sí, es absurdo que fueras tú el que desapareciera.
Es absurdo que fueras tú el que no dejaba de criticar a las espaldas a la persona que dos días antes abrazaba, acariciaba, besaba, y no dejaba de decir 'te quiero'. Absurdo. No tenías razones. Quizá incluso yo tuviera alguna estúpida razón para huir de tí. Pero no lo hice. No me pediste explicaciones, y yo las tenía. Tenía explicaciones para expresarte lo mucho que llegué a necesitarte. Y ahora pasa igual. Te necesito. Sí. Y me cuesta incluso escribirlo. Es un pensamiento que dura en mi cabeza. Continúa. Me martiriza. Y no puedo sacarlo de ninguna manera. Nadie lo entendería. ¿Y tú? Tu te reirías. Orgulloso de hacer dolor en alguien como yo. Una más, pensarás.'
Natalia.