lunes, 26 de diciembre de 2011

Definitivamente...

Pienso sonreir sin parar hasta que me duelan las mandíbulas, y reir a carcajadas, tanto tanto, que tenga agujetas en las costillas.
Porque hoy me da igual todo. Hoy no hay sufrimiento ni dolor. Y de la mínima a la mayor putada, me sabrán a placer. 
Hoy solo hay sonrisas. Hoy mañana y el resto de los días.