viernes, 11 de noviembre de 2011

Si se acabase definitivamente toda la droga más adictiva en el mundo, morirían millones de drogadictos. 
Eso me pasó a mi. Tú acabaste con nuestro amor. Mi droga más adictiva. Cada día me drogaba con tu morfina de amor.
En realidad, era demasiado. Demasiado amor para tí solo. Me demostraste mucho en poco tiempo. Y mucho más en la distancia que nos separa ahora. Las cosas que no me decías a la cara... Las cosas que me contaba la gente. Que aún no sé si piensas en realidad. Y tengo la esperanza de que algún dia nos volveremos a encontrar. No sé como será. Lo puedo imaginar de mil maneras diferentes... Pero sé que te darás cuenta. Te darás cuenta de todo el amor que tiraste a la basura. Te sonará típico... Pero te arrepentirás: y ya no estaré esperándote. Ya no tendrás un hombro en el que llorar. Me has tenido siempre. Aunque tu no lo sepas. Siempre. Desde el primer momento en el que te ví. Supe que eras especial. Que serías una pieza importante en el puzle de mi vida. Parece como si todo el tiempo me estuvieses dando señales. Pero no sirve de nada. Así es la vida. Y aquí estoy yo. Insignificante. Y sola otra vez.